Aneurismas arteriales

Un aneurisma arterial es una dilatación anormal de una arteria. Las causas de esta patología no se conocen con precisión. La degeneración de la pared arterial es la causa de esta dilatación anormal. Esta enfermedad aneurismática se produce más a menudo en personas mayores. Esta patología afecta con mayor frecuencia a la aorta, las arterias femorales-ilíacas y las arterias poplíteas. Una cuarta parte de los pacientes tienen más de un aneurisma.

En caso de un aneurisma, la dilatación de la arteria está muy a menudo acompañada por la formación de un trombo parietal ("coágulo unido a la pared arterial"). La placa trombótica se puede desprenderse de la pared de un aneurisma y conducir a la oclusión de un vaso situado más distalmente. Esta complicación se encontra particularmente en los aneurismas poplíteos y causar una isquemia distal en los miembros inferiores.

Debido a las leyes de la física (ley de Laplace), el diámetro de un aneurisma tiende a aumentar con el tiempo. Cuando el diámetro del aneurisma es lo suficientemente grande, hay un riesgo de ruptura que puede conducir a una hemorragia.

Un aneurisma puede tener una apariencia de aspecto sacular o fusiforme.
En un aneurisma fusiforme, el segmento arterial se expande a lo largo de su circunferencia.
En un aneurisma sacular, la dilatación arterial es sólo focal e implica sólo una parte de la circunferencia del vaso. Esta tiene una apariencia pseudodiverticular.

La radiografía no permite de medir el diámetro de una arteria, a menos que las paredes de la arteria estén calcificadas.

La ecografia permite de medir perfectamente el diámetro de las arterias, pero no proporciona un mapa vascular. No siempre es posible localizar exactamente un aneurisma (por ejemplo infrarenal versus suprarenal, es decir por debajo / por encima de la arteria renal). La ecografia es una buena técnica de cribado.

La resonancia magnética y el escáner (angio-TC) se utilizan para determinar el diámetro exacto de un aneurisma, su longitud y su relación con los vasos adyacentes. Estas dos técnicas proporcionan imágenes similares a la de la arteriografía.

Los aneurismas arteriales de tamaño moderado pueden ser asintomáticos. Se manifiestan clínicamente por masas pulsátiles. El dolor puede ser el reflejo de la ruptura de un aneurisma. Cuando los aneurismas son grandes, la sintomatología es debida a la compresión y la distorsión de los órganos en la proximidad del aneurisma.